Escarabajos especialistas.

A mis vecinos en Brañosera les podría resultar cuando menos desconcertante llegar a verme removiendo, aquí y allá, boñigas con la cachaba.  Para que no haya malos entendidos, voy a intentar justificar este asunto intentando, si es posible, que mi perfil no se enrarezca demasiado.

Las boñigas contienen cantidades importantes de alimentos semidigeridos debido a la poca eficacia de algunos sistemas digestivos, en especial de los herbívoros. La degradación de estos excrementos es un proceso lento en el que participan la acción desecadora del sol, la lluvia, la descomposición por parte de hongos y bactérias y su consumo por larvas de dípteros y termitas; además de estas larvas, el cosmos boñiga, alberga a toda una serie de escarabajos coprófagos, que desgajan, reparten y entierran las heces, acelerando extraordinariamente este proceso, y favoreciendo la fertilización del suelo. Sin su actuación, la acumulación de los excrementos sería insoportable para los ecosistemas.

Hay que explicar que un animal coprófago es aquel que se alimenta exclusiva o mayoritariamente de excrementos de otros animales y normalmente no puede subsistir utilizando otra fuente de alimento. Es un régimen alimentario casi exclusivo de ciertos insectos, en especial de larvas de moscas y afines y de numerosos escarabajos.

Existen tres modelos básicos de procesado de los excrementos: un primer grupo de especies, conocidos popularmente como escarabajos peloteros, desgajan una porción del excremento, hacen con él una bola y la transportan a cierta distancia de la masa principal por rodamiento; luego lo entierran en el suelo para alimentarse o construyen un nido subterráneo en el que depositan la bola de estiercol y sobre ella los huevos; las larvas se alimentan de la materia fecal hasta su completo desarrollo. Un segundo grupo de especies también transportan los excrementos a cierta distancia, pero no lo hacen rodando una bola, sino cargándolos con sus patas anteriores y a veces ayudándose de la cabeza. Y por último otro grupo entierran sus provisiones debajo mismo de la masa de excrementos o hacen el nido en en la zona de contacto del excremento con el suelo.

Pues bien, entre estos benefactores de los ecosistemas, se encuentran algunos de los escarabajos más espectaculares de nuestra entomofauna y para poder fotografiarlos lo más directo es buscarlos en sus habituales comederos, de ahí la curiosa actividad a la que aludía en el inicio de este post.

Dicen que para gustos están los colores y ya veis que el muestrario fotográfico de especies habituales en el estiercol vacuno y equino presenta una amplia gama cromática.

Otro aspecto sumamente interesante es el comprobar que las boñigas se convierten tambien en despensa para otra fauna omnívora que busca en ellas no el estiercol sino  a los propios escarabajos.

Vamos, que no todas las boñigas que se encuentran en el campo movidas y desmenuzadas lo están por mi culpa. Zorro, tejón, jabalí,… son asíduos comensales y los que antes se alimentaban del estiercol, pasarán a ser estiercol.

Ya dijo el sr Lavoisier: la materia ni se crea ni se destruye, sólo se transforma.

 

 

 

 

 

Coleópteros Insectos


2 Comentarios

  1. De ahora en adelante, mirare mejor la moñigas, pueden ser mas interesante de lo que a simple vista parecen.

    • nemoral dice:

      En sí mismas suponen un claro ejemplo de ecosistema y su aprovechamiento sigue siendo muy alto en países donde se reconoce el valor de lo cercano como imprescindible; se utilizan principalmente como combustible y como material de construcción.

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