Miguel Ángel, Augusto y Ana /

Hace años tuve la inmensa fortuna de conocer a Augusto y Ana María en tierras sanabresas. Un trabajo junto al etnobotánico Emilio Blanco Castro sobre los nombres y usos de las plantas en Sanabria, Carballeda y Los Valles sirvió de ocasión para entablar amistad en torno a las espléndidas sobremesas de su casa, entonces en San Justo.

Nos une la pasión por las plantas, los libros, la historia natural y la historia humana que giró, gira y girará con la botánica como eje.

Augusto y Ana. Flora humilis

En mi trabajo expositivo Flora humilis Ana María y Augusto formaban parte del elenco de personas retratadas, e impartieron además un curso de plantas comestibles dentro de las actividades que se organizaron al hilo de la exposición. Se contó también con la  especial presencia de Andoni Luis Aduriz para hablarnos de su especial fórmula para aunar gastronomía y botánica.  Miguel Ángel de la Cruz fue uno de los asistentes habituales. 

Aunque tenía alguna referencia suya a través amigos periodistas, he de confesar que desconocía su pasión por la naturaleza fuera y dentro de su cocina en La Botica de Matapozuelos. Hay personas que acuden a los eventos por compromiso o porque saben que allí van a coincidir con alguien al que desean conocer. Una cosa me quedó clara observando a Miguel Ángel esos días: lo que más le interesaba era aprender, beber de lo que allí se hablaba y presenciar aquello que sólo te cala cuando lo escuchas en vivo.

Miguel Ángel de la Cruz. FOTO: El Viajero / EL PAÍS

Ha pasado algún año y Miguel Ángel, Augusto y Ana María nos presentan, envuelto con el saber hacer de la editorial Everest, y la fotografía de Patricia Grande, un magnífico libro en el que se aúnan arte culinario y saber botánico. Para mí sintetiza muchos momentos vividos, destila conocimiento, estudio, investigación, pasión, buen gusto y clase.

Justino Diez

El cocinero recolector y las plantas silvestres


5 Comentarios

  1. Guillermo Martínez Fernández dice:

    Excelente articulo… así como lo sera el libro.

    • Ndiaye dice:

      El passat dierdnevs vaig anar a sopar amb uns companys de professif3, eren uns 12. Pre8viament havedem negociat un menfa tancat de 20€ amb el que vam quedar mes que contents no nome9s x la quantitat sinf3 tambe9 per la qualitat de la cuina, de la presentacif3 dels plats i del tracte del personal.Ens van oferir tres entrants per compartir que xonsistia en:- amanida te8bia de formatge de cabra amb maduixes.- calamars a la romana ( super frescos).- timbal de baldana, plat tedpicament tortosed qe ens va encantar tant als que erem de Tortosa con a la gent que va venir de fora. Despres vam menjar un segon plat a elegir entre:- llenguado a la salsa se bolets.- confit d’e0nec.Tant els que vam menjar un plat comL’altre els vam trobar bonedssims! Finalment en lloc de fer postre vam pactar amb l’ama del restaurant si ens podien fer un pasteds i la veritat es que ens van acceptar la proposta i el pasteds estava bonedssim. Aquest menfa ens va costar 20€/ persona i ame9s tb incloefa: pa, cafe8s i infusions, vi de la casa, aigua i cava. Realment tot un luxe, vam quedar tant satisfets que aquest proper dissabte hi tornem x dinar. Pd: ens van situar una taula gran i quadrada que va fer possible que tots ens pogue9ssim veure i xerrar tranquil-lament, vam agrair-hoPq era un sopar de feina i ens va ser mes fe0cil la conversa. A me9s la taula estava dintre del reservat del restaurant que oferia un clima edntim ideal x parlar de feina! Tot un luxe! 100% recomanable!

  2. Carmen dice:

    Estupendo articulo Justino….Creo que comprare el libro y hablaremos

  3. nemoral dice:

    Gracias Carmen, espero tus noticias. Un saludo.

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